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Ojalá llegue el momento en que a través de las pantallas podamos sentir los sabores y perfumes de los relatos que leemos. Es que te voy a contar qué hacer en la Food Valley italiana y las palabras me quedarán cortas.

No es secreto que Emilia Romagna tiene una de las cocinas regionales más sabrosas de Italia. ¡Y es de mis preferidas! Te estarás imaginando que se viene un artículo poco objetivo. Ya se me hace agua la boca, así que arranquemos con esta ruta en coche de 4 días por la provincia de Parma.

¿Qué hacer en la Food Valley Italiana?

Antes de salir a la ruta te voy a ubicar en el mapa porque probablemente te estés preguntando ¿la FOOD qué? La Food Valley es el territorio de Emilia Romagna perteneciente a las provincias de Modena, Reggio Emilia y Parma. Delimitado por los Apeninos y el Po. Es algo así como la tierra del queso y los fiambres.

Este recorrido lo hemos hecho con nuestro coche. Es un destino ideal para hacerlo de esta manera. HAZ CLICK AQUÍ si quieres cotizar tu COCHE DE ALQUILER. 

Quiero hacerte una aclaración más. Mis compañeros de viaje fueron mi marido y nuestro piccolo de 2 años quien fue marcando el ritmo de esta ruta. Además, todas las noches decidimos cenar en el departamento que habíamos alquilado. ¡No te preocupes! En el mapa al final del artículo, te comparto un montón de opciones para comer a cualquier hora del día. Ahora sí, te cuento un poco del viaje.

Ciao Food Valley!

Nuestra primera parada en esta ruta no podía ser en otro lugar que en un restaurante para comenzar a degustar los sabores de la región. El lugar elegido fue la Hosteria del Maiale porque más allá de que se come muy bien, de lo agradable del lugar y su entorno natural, es donde se encuentra el Museo del Culatello (el cual forma par de Musei del Cibo, algunos de los cuales te mencionaré más adelante).

Qué hacer en la food Valley

Estuvimos un par de horas en la zona y valió definitivamente la pena. Imponente la histórica sala de conservación (y única en su genero) del culatello.

La Hosteria del Maile se encuentra en la Antica Corte Pallavicina donde además podrás hospedarte, comer en un restaurante stellato, aprender sobre la historia y producción del culatello o disfrutar de la naturaleza en el Po Forest. Te recomiendo reservar con anticipación si quieres comer en alguno de los restaurantes (hacerlo, te incluye el acceso al museo y parque). Si no quieres comer allí, puede comprar la entrada al museo directamente en el ingreso (no hace falta reservar anticipadamente).

El clima no nos acompañó durante la tarde por lo que decidimos dirigirnos a nuestro hospedaje en la ciudad de Parma donde esperamos a que pare de llover. Elegimos pernoctar allí porque era equidistante de los sitios que planeamos visitar durante nuestra estadía.

Finalmente, cuando aún quedaba un poco de luz, pudimos salir a caminar para cerrar el día en esta ciudad que estaba extrañando visitar.

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Parma, Parmigiano

Nuestro segundo día descubriendo qué hacer en la Food Valley italiana no podía empezar de una mejor manera. Visitamos el caseificio Parma2064 para aprender cómo se hace el rey de los quesos, el Parmigiano Reggiano. Y acá no voy a ser objetivo porque no sólo me encanta el queso sino que además me gusta aprender cómo se producen nuestros alimentos. La visita terminó con una degustación.

Si bien la industria láctea es muy cuestionada (bueno, como casi todas las industrias), creo que vale la pena la visita para conocer de qué se trata. En el mapa te marqué otros caseifici (incluyendo uno biologico). En todos los casos, hay que reservar con anticipación. El costo varía según la empresa.

Esta vez el clima sí estaba de nuestro lado así que tomamos la ruta Emilia, una de las más antiguas de Italia (y sabes que cuando en Italia se habla de antiguo, hablamos de miles de años), rumbo a Parma. Era el turno de recorrer esta ciudad bajo los rayos del sol.

Comenzamos el paseo caminando por el Parco Ducal, ya que muy cerquita de allí teníamos reservada nuestra siguiente parada gastronómica, en el restaurente Antica Cereria. El pequeño de la familia dormía en su carrito, por lo que aprovechamos a deleitarnos con un almuerzo sin prisa, de charla, degustando platos típicos de la zona y disfrutando del agradable restaurante.

Panza llena, corazón contento, dedicamos el resto del día a recorrer cada rincón del centro histórico de la emblemática ciudad de Parma. Con una parada obligada para merendar en uno de sus tantos bares.

¿Qué más hacer en la Food Valley Italiana?

De Prosciutto y Borghi

Así es, nuestro tercer día en la Food Valley italiana se trató de prosciutto y de uno de los Borghi piú belli d’Italia. Pero vamos en orden.

A la mañana salimos rumbo a Langhirano, la tierra del Prosciutto di Parma. Visitamos el Museo del Prosciutto donde aprendimos sobre la historia, la transformación y conservación del rey de los fiambres (digo, para que no se ponga celoso del queso). Al ingreso podrás scanear un QR para descargar la audioguía (también en español) que te acompañará durante todo el recorrido.

Qué hacer en la food Valley

El resto de Langhirano es principalmente salumifici y prosciutterie, algunas de las cuales se pueden visitar para conocer el proceso productivo del famoso fiambre. Nosotros pasamos por aquí el domingo de Pascua por lo que estaban todos cerrados.

Muy cerca de Langhirano se encuentra Torrechiara y su castello. Lo vas a ver alzarse en medio del verde. En esta oportunidad no nos detuvimos porque lo visitamos en un viaje anterior. Pero, si no haz estado, no dudes en incluirlo en tu ruta por la Food Valley porque es un imperdible (¡al menos para mi!).

Nuestro almuerzo pascual fue en una osteria de Langhirano. Si bien comimos bien y la atención fue buena, creo que hay mejores opciones en la zona (¡marcadas en el mapa!).

Para dirigirnos a nuestra última parada del día decidimos tomar el camino más largo, pero que prometía ser el más bello. Y no nos equivocamos. Fue media hora de viaje entre verdes colinas hasta llegar a Montechiarugolo, uno de los pueblos más bellos de Italia.

Su castillo, que aún pertenece a una familia (y algunos meses al año lo habita) se puede visitar. El recorrido se hace acompañado de una guía que va narrando un poco de la historia del lugar y de las familias que lo habitaron. La particularidad de este castello es que algunas de las habitaciones más importantes están en ruinas y uno debe imaginarse qué es lo que había allí.

Hay dos tipos de ticket: uno para visitar sólo la planata baja y otro que incluye la parte superior (prácticamente en ruinas y para nada sencillo de hacer con un niño de 2 años). Las vistas desde el último piso son muy lindas (aunque en part también las podrás ver desde la planta inferior). Si no tienes mucho interés en este tipo de edificios, creo que puedes evitar el recorrido.

¡Nos han secuestrado!

Check out hecho, auto cargado con nuestro equipaje, salimos hacia Soragna donde teníamos planeado visitar el Museo del Parmigiano Reggiano. Claro, no nos imaginábamos que seríamos secuestrados por un contadino.

Qué hacer en la food Valley

Estábamos intentando entender si se podía estacionar en el parque junto al museo cuando, de un segundo galpón, salió un hombre haciéndonos indicaciones para que dejemos el auto. Se nos acercó informándonos que el responsable del museo estaba ocupado con un grupo de turistas y nos invitó a hacer tiempo recorriendo su colección de objetos. Después supimos que era el Museo della Civiltà Contadina di Soragna.

Mauro Parizzi, el coleccionista, nos acompañaba contándonos diferentes historias de lo que estábamos viendo. Cada tanto, se detenía en su narración y se acercaba a la puerta a controlar si el responsable del museo había finalizado. Luego de un buen rato, cuando ya habíamos escuchado casi todos sus relatos, nos disculpamos y salimos, porque te podrás imaginar que estar en una sala llena de objetos de colección con un pequeño de 2 años no son compatibles.

¿Y el responsable del Museo del Parmigiano Reggiano? Jamás había estado ocupado. Al igual que el Museo del Prosciutto, se recorre de manera autónoma, con una audioguía . Con lo cual, Mauro nos había tenía «secuestrados» por media hora para compartir con nosotros su pasión por los antiguos oficios de Soragna. Este inesperado encuentro resultó ser entretenido.

Finalmente pudimos dedicarnos al rey de los quesos. El Museo es muy interesante pero se repetía la información con lo aprendido durante la visita al caseificio. Por lo que si no cuentas con mucho tiempo, puedes elegir entre una de las dos experiencias.

Finalizado el recorrido, caminamos por el pequeño y simpático borgo de Soragna. Nos quedó pendiente recorrer el interior de la Rocca Principe Meli Lupi. Pero siempre es bueno tener un motivo para regresar.

Última parada en la Food Valley italiana

A menos de diez minutos en auto se encuentra Fontanellato, la que sería nuestra última parada en esta ruta por la Food Valley italiana.

Alrededor del castillo se llevaba a cabo Cailici d’Italia Fontawine. Un evento dedicado a los vinos del país. Además había puestos de comida y música. Nuestro plan de Pasquetta fue disfrutar de un almuerzo al aire libre con una vista privilegiada del maravilloso castello di Fontanellato. Otro interior que también nos queda pendiente por visitar.

Luego de nuestra street food, caminamos por algunas de las calles del borgo, tomamos el primer helado de la temporada y nos preparamos para emprender el regreso a casa.

Mapa del recorrido por la Food Valley

Como siempre en este tipo de artículos me gusta incluir el mapa con los puntos de nuestro recorrido. Pero también incluyo restaurantes y otros sitios que quería visitar pero que me han quedado pendiente. Además, en este mapa incluí Torrechiara y Colonno que los visité en un viaje anterior pero quedan en la zona y podrías sumarlos a tu itinerario por Parma y alrededores.


Hasta aquí llegamos por esta ruta dedicada principalmente a descubrir, degustar y disfrutar una de las cocinas regionales más ricas de Italia. Espero que este itinerario por la Food Valley te haya gustado y te tiente a incluirlo en tu paso por el Bel Paese.

No dudes en escribirme si tienes alguna consulta o si necesitas ayuda con la organización de tu viaje.

Buon viaggio e buon appetito!


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