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Iba caminando por Corso Magenta cuando algo en el piso llamó mi atención. Era un adoquín cuadrado, color bronce. Cuando me acerqué noté que tenía un nombre grabado y algunos otros datos. Era una de las piedras de la memoria. Una de las tantas que hay en la ciudad.

En alemán se conocen como las Stolpersteine, literalmente «piedras que hacen tropezar». Es un proyecto del artista Gunter Demnig cuyo objetivo fue (es) homenajear a las víctimas del nazismo evitando que pasen al olvido. Aquella piedra que llamó mi atención en la Zona Magenta no es la única de la ciudad. Este artículo te llevará en un recorrido diferente. Mostrándote un lado menos feliz de la historia de Milán.

¿Qué son las piedras de la Memoria?

Stolpersteine es el memorial más grande de toda Europa formado por cubos de 10 cm x 10 cm x 10cm colocados en las veredas de aquellos lugares donde el nazismo, entre 1933 y 1945, cometió crímenes. En la mayoría de los casos se encuentran frente a la última residencia de un deportado.

Foto de Artribune10

Las piedras de la memoria imitan a los adoquines que aún hoy podemos ver en los centros históricos de muchísimas ciudades del viejo continente. Una de sus caras es de chapa y llevan grabado el nombre, el apellido, la fecha de nacimiento, la fecha y lugar de deportación y la fecha y lugar de muerte de las víctimas.

Una persona sólo es olvidada cuando su nombre es olvidado.

El Talmud.

Colocando estas piedras, Gunter Demnig, busca mantener viva la memoria de aquellos que alguna vez vivieron allí y, que luego de finalizada la guerra, no pudieron regresar a sus casas. Aunque también se han colocado stolpersteiners a sobrevivientes.

¿Cómo nació este proyecto?

En 1991 Gunter Demnig realizó un memorial recordando el camino que habían hecho 1000 Sinti deportados durante la Segunda Guerra Mundial. Conversando con los vecinos donde hizo la instalación comprendió que las personas que hoy vivían en el barrio no sabían (o dudaban) de quienes habían habitado allí anteriormente. Entendió que las víctimas y sus historias pasarían al olvido.

Así se le ocurrió el proyecto Stolpersteine, para recordar a todas aquellas personas que habían sido deportadas, sin importar el motivo. Creo que nunca imaginó el impacto que generarían las piedras de la memoria ya que originalmente lo pensó como una única exhibición. A partir de los comentarios de los familiares de las víctimas decidió prolongarlo en el tiempo y expandirlo alrededor de toda Europa.

¿Dónde están las piedras de la memoria?

En un primer momento pensaba colocarlas como placa en los edificios. Pero tomando conciencia de que sería más difícil conseguir la aprobación para hacerlo, decidió que el mejor lugar era en la vereda. Y así, en casi 30 años, el mismo Gunter Demnig ha colocado casi la totalidad de las 70.000 piedras de la memoria en más de 2.000 ciudades europeas.

Piedras de la Memoria
Piedras en Alemania

Stolpersteine en Milán

En 2010 se colocó la primera en Italia, en Roma, y siete años después se colocaron las primeras en Milán. Entre esas primeras 6 estaba la de Alberto Segre, padre de Liliana Segre, una de las sobrevivientes de Auschwitz, hoy Senadora Vitalicia Italiana.

Es la misma Liliana quien encabeza el comité para la colocación de las piedras en Milán. Desde el 2017 se han colocado 90 alrededor de toda la ciudad y se espera continuar con esta obra de arte en permanente evolución.

A continuación te comparto la ubicación de algunas de las que encontrarás en zonas céntricas de la ciudad:

  • Zona Duomo: Otto Popper, Via Giuseppe Mengoni, 2. Luigi Vacchini, Piazza Cesare Beccaria, 19.
  • Zona Cuadrilátero de la Moda: Fausto Levi, Via Sant’Andrea, 14. Antonio De Giorgi, Via Borgonuovo, 5.
  • Zona Porta Ticinese: Luigi Monti, Via Sambuco, 15. Romeo Garotta, Viale Gian Galeazzo, 8.
  • Zona Magenta: Alberto Segre, Corso Magenta, 55. Ernesto Reinach, Ugo De Benedetti, Etta De Benedetti Reinach, Piero De Benedetti, Via Aristide de Togni, 10.

Si quieres conocer la ubicación de todas las Stolpersteiner de Milán puedes visitar el sitio oficial del proyecto.


 Como te adelanté, el recorrido que te propongo en este artículo es distinto a todos. Pero es parte de la historia de la ciudad y es una de las tantas marcas que ha dejado la Segunda Guerra Mundial.

Conocer sobre el pasado de un país nos ayuda a comprender el presente y a no repetir los mismos errores, o al menos intentarlo.

No dudes en escribirme si tienes algún comentario o consulta.

Buon Viaggio!


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